Ir al contenido principal

Doy por terminado este convivio


A Manuel León García


Me contaron que eras hijo del campo.
Que tu mirada
se perdía entre la siembra
que tu corazón cabalgaba con el ritmo de la tierra.
Que sacabas a pasear
con discreta picardía
a una tortuguita que fue dibujada en tu pierna
sin que tus hijos lo sospecharan.
                                       
Tu nombre también fue rebelde. 
Desafiaste retenes militares con tal de ayudar a un guerrero kekchí
Eras un mensajero del futuro.
Verte a ti era como adivinar a mi papá dentro de algunos años.
Confieso que tu voz
se diluye en el eco
de las pocas veces que nos vimos.
Ya no tengo el osito de peluche
que me enviaste para Navidad.
Solo me queda
esta arqueología fotográfica
con historias para armar.
II
Eran las cuatro de la tarde
cuando el valle del Polochic se incendió bajo el sol
Tus montañas se preguntaron
por qué no habías regresado
Un soplo bastó para cerrar las puertas de Panzós
Fueron los árboles
quienes sabiamente comprendieron
que desde aquel 10 de enero
ya no llegarías para buscar su sombra.

Comentarios

Entradas populares de este blog

En la otra orilla

Navego hacia tu piel como quien busca un faro a medianoche. Avanzo entre las olas para darle forma a este maremoto sincronizado.

Cuando llueve se me pierden las estrellas Intento salir a flote pero me inundo toda de ti.

Te retengo
Te tiemblo
Te temo
Te toco
Te muerdo
Te acaricio

La neblina nos envuelve y mi brújula se pierde.
El porvenir no existe para quienes aman sin futuro.

Imagen de Zandra Art: http://zandraart.tumblr.com/

Llegaron de repente y sin aviso con la tormenta

Pasaban de casa en casa mientras el mar reventaba sobre mi ventana. No había duda alguna. El cielo se quebraría en cualquier momento. Los perros huérfanos rascaban la puerta para entrar. Nos quedamos a oscuras. Hasta las estrellas más lejanas se escondieron. Nadie quería ver la última explosión. De primero fue el grito y después quedó el silencio. Temblaron los volcanes perdimos las montañas borraron nuestras nubes ahogaron la memoria

Se llevaron nuestros valles y nos dejaron el olvido.


*Este poema fue leído como parte del Gesto Poético organizado por el colectivo Literatas que dan lata, para las Jornadas de Luis de Lión 2019. Nuestro gesto se realizó en Rayuela.